lunes, 15 de marzo de 2010

xxx

Sentada, sola, en la última silla de la última mesa del último bar, nunca me he sentido con tantas ganas de correr durante horas, lejos, a ningún lugar, hasta la extenuación, hasta romperme las rodillas y esperando encontrar un destino que ni siquiera sé si existe.

¿Por qué?

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